Creo que nadie más que
yo debería tener control sobre mi vida, lo que hago o dejo de hacer. Claro que
dentro de los límites establecidos sin hacerle daño a nadie, pero es frustrante
que crean que lo único que tienes que hacer es ayudarlos y es aún más
frustrante que se molesten con uno por sacarlos de su error.
¡Tengo cosas que hacer!
¡Ahora mismo estoy haciendo
otra cosa!
Quiero organizar mi
vida, mis deberes y mis responsabilidades. Sí dependo, por ahora de otras
personas, pero, ¡ya estoy grande! Quisiera tener una vida aparte, pero no puedo,
o tal vez, en contra de lo que yo piense, aún no estoy preparada. ¡Ya no soy
una niña! Tengo 14 años y soy más responsable y madura que la mayoría de las
personas de mi edad. Creo que me he ganado esa libertad, aunque el mérito sea
de mis padres y no mío, pero ¿para que molestarse en inculcarme responsabilidad
y madures si me van a seguir tratando como a una niña?
Sigo pensando que merezco
que me den esa libertad.
Ari…



0 comentarios:
Leave a Comment